Dios siempre está a nuestro lado

Una noche un hombre tuvo un sueño. Soñó que caminaba por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de su vida. Por cada escena que pasaba, percibió que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran la de él y las otras, del Señor. Cuando la última escena pasó delante de sus ojos, miró hacia atrás, hacia las pisadas en la arena, y notó que muchas veces en el camino de su vida quedaban marcadas solo un par de pisadas. Noto también que eso sucedía en los momentos más difíciles de su vida. Eso realmente lo perturbó y preguntó entonces al Señor:
- Señor, me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo a lo largo del camino. Pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena solo un par de pisadas. No comprendo por qué me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba.
Entonces el Señor contesto:
- Mí querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaré en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena solo un par de pisadas, fue justamente allí donde te cargué en mis brazos.
En momentos de desaliento, animémonos, Dios ha prometido que nunca nos dejará ni nos desamparará, siempre nos ayudará en los tiempos de adversidad. ¿Por qué acudimos a Dios como último recurso si Él es fiel y siempre permanece a nuestro lado?
Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo,
no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te limites.
Deuteronomio 31:8
Tomado del libro Conectado con Dios.
Autor: Jim Burns
Comentarios